9. Calcetín mojado

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9. Calcetín mojado

Tengo hambre. Es ya más de la una y media y he tenido una mañana intensa en la escuela. Preferiría hacer una parada para comer tranquilamente, pero elijo nadar primero. Es la hora de comer en España y eso significa tener la piscina para mí solo. Comeré después. Aunque pensándolo mejor, quizá sí que sería práctico comprar un bocadillo antes, algo rápido. Tengo la impresión de que aquí, en Alicante, uno de cada tres negocios es una panadería (un promedio que es incluso más alto en otras ciudades), así que me será fácil comprar cualquier cosa. Elijo del mostrador algo que parece un sándwich, que primero entra en el horno. También pido un té; ambos para llevar, ya que quiero llegar a la piscina lo antes posible. En cuanto salgo, me arrepiento. «¿Por qué no me siento un momento en una mesa de ahí?»

Llevo la mochila a mi espalda. En la mano derecha, un vaso de cartón que empieza a calentarse y donde la bolsita de té ya ha tintado el agua de negro. En la izquierda, el sándwich dentro de una bolsita de papel muy fina donde la salsa ya comienza a desparramarse. «¿Es salsa bechamel?». Parece que se me ha olvidado coger una servilletita. Por supuesto. Camino hacia una calle tranquila, demasiado estrecha para que pasen los coches, solo hay algunos peatones y un par de bolardos que puedo usar como asiento. Inmediatamente, pongo el té en el suelo y saco la bolsita. «¿Dónde la pongo? Pues en el suelo también, qué remedio». Cuando me quito la mochila, el sándwich todavía está en la bolsa de papel, pero ya tengo ambas manos pringadas de bechamel. Me alegro de que nadie me esté viendo. Aunque para mi desgracia, la función no ha hecho más que empezar. Té ardiendo sobre mi entrepierna que provoca varias muecas; salsa en mi barbilla («ahora también en mi ceja, ¿en serio?») que llega a través de mis manos. No hay servilletas alrededor. Después de medio sándwich, me rindo. Esta es una batalla que, claramente, no voy a ganar. Hago un gurruño con lo que queda del sándwich, la salsa y la bolsa de papel e intento ponerlo al lado del té. Sin embargo, tiro el vaso de té, derramando el líquido, que entra directamente, a través de mi tobillo, en el zapato derecho. A veces tienes estos días.

Con el calcetín mojado, y cara y manos cubiertas de salsa, intento ponerme la mochila. Introduzco el gurruño en el vaso, ahora vacío, y me levanto de la “silla” para buscar un cubo de basura cercano. De repente, a no más de dos metros y medio, veo una ventana enorme de un restaurante. Cuento rápidamente seis mesas, todas a tope, todas con vistas al espectáculo que acabo de ofrecer. En el reflejo de la ventana no puedo ver otra cosa más que salsa. Con el calcetín mojado salgo raudo y veloz de la estrecha calle.


¡Ahora practica tu comprensión lectora!

1. ¿Dónde se come Jan el sándwich?
A. En una panadería
B. En la calle
C. En la piscina
D. En un restaurante

2. ¿Cuál de estas palabras es una parte del cuerpo?
A. Mostrador
B. Bolardo
C. Tobillo
D. Gurruño

3. ¿En qué lugar no tiene Jan bechamel?
A. En las manos
B. En la entrepierna
C. En la barbilla
D. En la ceja

4. ¿A qué comunidad autónoma pertenece la ciudad de Alicante?
A. Región de Murcia
B. Comunidad Valenciana
C. Andalucía
D. Comunidad de Alicante

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