Coño, coño, coño

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La última ciudad en la que piensas cuando lees este título es, por supuesto, Salamanca. En la región de Castilla y León se encuentra esta ciudad limpia y ordenada, donde solo viven personas encantadoras. Sin embargo, justo en este lugar se ubica la Esquina de los tres coños. Esta ciudad fue fundada antes del año 0 y prácticamente toda Salamanca todavía te recuerda a esta época. Caminar por esta ciudad es como caminar a través de un museo al aire libre, como caminar a través de un libro de historia a tamaño real. Cuando llegues al cruce de la Calle de la Compañía y La Rúa Mayor a través de callejuelas estrechas, verás la fachada de La Clerecía, un edificio inmenso y de estilo barroco. Todos los que vienen por primera vez gritan: “!Coño, qué alto!” Si luego giras la cabeza un poco verás La Casa de las Conchas, un monumento igualmente impresionante en estilo gótico. Aquí siempre sigue: “!Coño, qué bonito!” Debido a la ubicación de Salamanca, con sus inviernos fríos y la posición de los edificios mencionados anteriormente, siempre hay un viento frío en este punto histórico. Como resultado, todos los visitantes sin excepción gritan: “!Coño, qué frío!”